Tan sólo terminaron por ser eso,
simples días en los que pasa el tiempo,
pero nada cambia.
Todo absolutamente todo sigue igual,
yo llorando(te) y tu sonriendo(le),
esa sonrisa que me pertenecía,
que antes era mía,
y es que no sólo dejé de tener tu sonrisa,
sino también la mia,
esa que se me dibujaba
cada vez que te acercabas.
Y es que a parte de echarte de menos a ti,
me echo de menos a mi,
a esa chica que era feliz
cada vez que junto a ti, comía perdiz.
Y esto duele,
duele que yo eche de menos
y tu me eches de más.
porque ya tienes otra sonrisa
y otros besos de los que disfrutar,
y como duele ver, que lo que antes era mío
ahora ya, no lo será más.
Y creo que lo peor, es que yo te recuerde cuando tú,
ya me has olvidado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario